
La rodilla soporta el peso del cuerpo en cada paso, por eso es una de las articulaciones que más duele. No todo dolor significa lo mismo: conocer algunas señales ayuda a decidir cuándo consultar.
Causas frecuentes
- Sobrecarga o uso repetido, por ejemplo al subir escaleras, correr o estar mucho tiempo de pie.
- Desgaste del cartílago de la articulación (artrosis), más común con la edad.
- Lesiones de ligamentos, meniscos o tendones.
- Inflamación de la articulación por otras causas.
Señales para no dejar pasar
- Dolor que no mejora con unos días de reposo.
- Hinchazón, calor o enrojecimiento de la rodilla.
- La rodilla se bloquea, falla o no la puedes estirar del todo.
- Dolor que te despierta en la noche o que limita caminar.
- Dolor después de un golpe o una caída.
Hábitos que cuidan las articulaciones
- Muévete con regularidad: la actividad suave, como caminar o nadar, mantiene la articulación en uso.
- Fortalece los músculos que rodean la rodilla, con guía de un profesional.
- Mantén un peso saludable, que reduce la carga sobre las articulaciones.
- Usa calzado cómodo y adecuado para lo que haces.
Cómo lo abordamos en Consultorios DAG
Valoramos el dolor y el movimiento de rodillas, hombros, cadera, manos, tobillos y columna, y definimos un plan personalizado con seguimiento.
Si el dolor de rodilla te limita, agenda una valoración.
Información general y educativa. No reemplaza una valoración médica ni da diagnósticos.



